Dándole su biberón a mi bebe

Hija como muchas otras bebes desde recién nacidas tuviste que probar la leche en polvo, aun recuerdo la marca "Enfamil", tu madre aun estaba postrada en la cama, pues como recordaras fue cesariada y tenia que ser yo quien te alimentara.

Hervir agua y tenerla caliente, vertir la leche en polvo, luego el agua caliente para después enfriarlo con un poco de agua hervida fría "El viejo rito de calcular la temperatura perfecta para ti", rocieando la leche en su esencia sobre mi mano para medir la temperatura y hasta aveces probarla desde el chupón perdiéndome el miedo al sabor del suplemento alimenticio de mi dulce bebe.

Y es cuando todo quedaba listo, cuando tu disfrutabas con ansias y no sabes con que ganas y desesperación te tomabas la leche en tu biberón, al fin entendía cuando tu madre me decía de los dolorosos mordiscos que le dabas cuando bebías desde sus propios senos.

Y era cuando yo me sentaba en nuestra cama y te sentaba en mis piernas flacas, sosteniendo tu cabecita con mi brazo izquierdo, mirando hechizado cuando tu me correspondías con tu mirada, iba tomando su leche la luz de mi vida, iba un desdeñado jovencito aprendiendo a ser papa.

El nacimiento de mi hija

Y llego el día, tu madre entraba a la sala de operaciones y yo quedaba afuera, esperando el aviso de la enfermera para pasar acompañar tu nacimiento. Con cámara en mano, bien cargada la batería como para no dejar de grabar nada, se disponía este delgado muchachito a presenciar tal magno evento.

¡Señor ya! pase y tome esta vestimenta, quítese la ropa en esa habitación y cámbiese que entramos en dos minutos, me dijeron.

Yo nervioso y atarantado, lo confieso, me dispuse a desnudarme y ponerme la vestimenta quirúrgica, grande fue el asombro de la enfermera la verme desnudo con el pantalón y chaqueta azul encima.... "Señor que hace?, porque se saco su ropa, pongasela de nuevo y encima de ello la ropa que se le dio" me dijo...

Al fin entre a la sala y prendí la cámara, hasta aquí puede avanzar me dijo la obstetra, ya a medio metro de tu madre, pálido y emocionado, te vi nacer mi princesa, no lo pude llegar a grabar con la cámara, por los nervios creo?, algo que tu madre aun no me perdona. "Lo siento"

Pero bueno aunque suene egoísta decirlo, fui el único testigo privilegiado del momento mas hermoso en la vida de todos los que te amamos, el verte venir a este mundo fue maravillosamente sensacional, fue el momento mas hermoso de mi vida. Una vez afuera no despegue mi vista de ti y te acompañe en tu incubadora hasta el tercer piso de la clínica como tu fiel protector, cuidando que nadie te cambiara por otro bebe,.. vaya ocurrencia la mía...

Mi hijo seria una niña

Aun recuerdo que cuando me entere que iba a ser padre me prometí, que no importaría como naciera mi hijo o hija, lo amaría intensamente hasta el fin de mis días.

Sencillamente estaba ilusionado con la idea, el muchachito que no tuvo padre seria padre y no sabia si seria niño o niña. Mi señora sabida de mi disyuntiva y tenaz sensitiva puso a prueba su sexto sentido y me mintió hasta en dos oportunidades diciéndome que los médicos le decían que seria varón.


Es raro pero lo intente por meses ponerle un nombre a mi futuro hijo, era en vano no me salia ninguna idea, no sentía absolutamente nada, y es cuando me dice: ¿Y si seria niña como la llamarías?, que sin pensarlo, al unisono, mi corazón le dicto a mis labios que pronunciaran... "Sofia Alessandra".

Mi señora no se equivoco, siempre quise una niña.

En el ultimo chequeo medico estuve presente, ya con los nueve meses de gestación encima, escuchando atento al doctor decir... "Sera mujercita", no podía creerlo, le insistí si estaba seguro y algo molesto me confirmo nuevamente la noticia.

Nunca lo olvidare, ya saliendo de la clínica, una tarde de sol, agarraba de la mano a mi reyna mientras se formaba un nudo en mi garganta y brotaban mis lagrimas, ella sonreía y me dijo mi amor..... "Disculpa siempre supe que tu querías tener una niña, pero no quería darte la noticia hasta al fin estar seguros"

Mi Princesa

Hola mi nombre es Josue y si.... como se imaginaran yo también soy padre de una hermosa princesa y desde que nació me cambio completamente la vida.

Cada paso, cada día, merecía ser contado, y al no encontrar un espacio donde todos los guardianes del castillo pudieran congregar sus vivencias, sus experiencias al lado de sus princesas, es que decido darle vida a este espacio, desde ahora su espacio "Padre de una princesa".

Mi única intención es perpetuar digitalmente mis momentos junto a ella, quizás por el miedo de algún día llegar a olvidar algún bello recuerdo juntos, quizás por darme el gusto de revisar este blog de acá un buen tiempo con mi futura nieta, o por el miedo a morir y dejarla un día. Inmortalizo mi amor en estas paginas y te acaricio eternamente con estas palabras.